Batman v Superman : El amanecer de la Justicia y el oscurecimiento del cine

Se ha hablado mucho de esta película desde que se estrenó, en marzo de 2016. Se sigue hablando de hecho. Zack Snyder realizó varias declaraciones recientes, como viene siendo habitual, bastante polémicas. Además de ponerse a explicar por qué el montaje enviado a los cines no parecía tener mucho sentido, también intentó defender la solución que encontró para que Batman y Superman dejaran de pegarse, y remató diciendo que veía muy normal que Batman matara.

Vaya por delante que no ahorraré «spoilers» porque es probable que la mayoría ya hayáis visto la película. Si no lo habéis hecho deberíais hacerlo, sobre todo si os gustan los cómics, los superhéroes y construíros vuestra propia opinión sobre las cosas. No necesariamente en ese orden.

A Snyder le ha caído encima una lluvia de críticas por sus declaraciones. Algunos de los más destacados dibujantes y guionistas en DC de los últimos tiempos han criticado las reflexiones que mencioné antes. Ignoro si Snyder hace esto porque realmente se lo cree o por generar suficiente polémica para seguir atrayendo público a su película. Me puedo creer perfectamente que se crea lo que dice, sobre todo viendo la propia película.

Se ha criticado mucho el apego por la imagen de Snyder, y las lagunas argumentales de la película. Ambas cosas creo que son obvias, y el propio director lo ha reconocido. Comentaré ambas cosas más adelante.

Sobre los actores y el montaje proyectado en el cine

Las actuaciones en general no están mal. Incluyendo Affleck. No tenía muy claro que me fuera a convencer como Bruce Wayne, y menos como Batman, pero superó la prueba de manera más que decente. Gal Gadot está como siempre espectacular como Wonder Woman. Probablemente ella es uno de los mejores personajes que tienen en pantalla la gente de DC y espero que la aprovechen.

Con Jeremy Irons tuve el problema de creer que estaba viendo al comisario Gordon, hasta darme cuenta de que tenía las manos metidas en el motor del Batmóvil. Supuse que no tenían tanta confianza con Gordon como para pedirle que les echara una mano en el garaje. Henry Cavill hace un buen Superman, pero no me parece tan carismático como Gal Gadot. ¿Le habrá afectado el famoso bigote oculto?, es posible. Amy Adams hace una muy buena Lois Lane; refleja bastante bien esa mezcla de fragilidad y arrojo del personaje. Jesse Eisenberg creo que estaría mejor si representara un Luthor más fiel al original; megalómano, superdotado con exceso de avaricia y genio del crimen. No un genio con algún tipo de trastorno de la conducta.

La película me horrorizó cuando la vi. Me horrorizó porque suponía un batacazo con respecto a lo que merecía el reto de llevar el enfrentamiento de, ni más ni menos, Superman y Batman a la gran pantalla. Cualquier otra película de superhéroes estaría dentro del aprobado alto. Esta se quedaría en un leve suspenso.

Es cierto que tiempo después lanzaron la versión extendida. Esa media hora de más, en donde se cubre la mayor parte de las lagunas principales, fue como un bálsamo. Sin embargo, como parece que empieza a pasar con Snyder, explica por qué no hizo lo que tenía que hacer un año después. Creo que tiene derecho a explicarse, pero también debería tener la suficiente humildad profesional para reconocer que no se hizo lo que se tenía que hacer cuando tocaba.

Los superhéroes como concepto

Este año se celebra el 80 aniversario de Batman, nacido en 1939. Algunos años después que Superman. Hay muchas versiones de ambos personajes. Sin embargo ambos representan ciertas ideas fundamentales. A pesar de que estas se fueron construyendo por sedimentación a lo largo de décadas, forman parte indisociable de lo que da sentido al propio personaje. Batman existe como concepto tanto en cuanto tiene una serie de elementos que le hacen distinguible y le hacen ser lo que es. Con Superman sucede lo mismo.

El caso es que paradigmáticamente ambos personajes fueron entendidos de manera distinta a lo largo de décadas. Mientras que Superman defendía lo correcto incluso aunque gran parte de la sociedad ya no creyera en ello, Batman fue consciente desde su aparición que la sociedad estaba en parte corrompida, y que si tenía que salir con su capa por las noches es porque algo olía muy mal ahí fuera. Superman era el espejo en el que se supone que nos teníamos que mirar, Batman era la asunción de que las cosas no iban bien.

En la película Bruce Wayne tiene una charla con Alfred en donde este último le abronca por estar pasándose de la raya. Una bronca algo tibia quizás. El caso es que el propio Snyder, por sus declaraciones, parece regocijarse con una figura de un Batman violento y vengativo. Quizás incluso con un Superman también algo embadurnado en este tipo de actitudes. Más oscuro de lo normal.

Hay quien dice en internet que todo se ha «Batmanizado» algo en el cine. En el sentido de que todos los hérores se han ido oscureciendo, que todos se han ido volviendo cada vez más violentos, vengativos y oscuros. Se notó algo en «El hombre de acero», también de Snyder, de 2013. Estos nuevos héroes tienen derecho a desahogar sus frustraciones personales y utilizar su fuerza para ello. Son «más humanos», como ha dicho algún fan de Snyder. Sí, pero quizás con ello se alejan de la idea original de los personajes. Incluso peor cuando uno confunde satisfacción personal con justicia. Se lo recordaba Rachel Daws a Bruce Wayne antes de pegarle una bofetada en la primera película de Batman de Nolan, «Batman Begins».

Alguien dijo hace poco que no entendía la base de la trama de «Escuadrón Suicida». ¿Para qué necesitas a unos malos para detener a otros malos?, ¿no necesitarás luego a más malos para detener a los primeros malos?. ¿Es solo un sinsentido de trama, o hay algo más?.

Una trama no muy bien hilada

Ahora pongámonos en contexto. En esta película se muestra a un Batman enfurecido y mayor. Snyder, una vez más, no pudo o no supo explicarlo demasiado bien. Aparece un traje de Robin hecho polvo en la batcueva (¿el traje de Jason Todd?) que podría explicar algo. Recoge algo del Batman de «El regreso del caballero oscuro» de Frank Miller. Para ello tendría que ser algo más viejo, y que aparezcan varias subtramas más que aquí no existen.

En estos cómics está muy claro el por qué Superman y Batman se enfrentan. En el de Miller es un encargo a nuestro querido «Boy Scout» de un Ronald Reagan ficticio. Recordemos que el cómic es de los 80. Sin embargo en la película tuvieron que resolverlo de otra manera, por intercesión de nuestro amigo Luthor. No quedó mal. Más cuestionable ha sido como resolvieron el final del enfrentamiento. Quizás porque el forzado planteamiento previo hacía dificil precisamente darle una salida más elaborada.

Muchos han criticado a Snyder por su exceso de superficialidad. Se suele decir que es un director obsesionado con la estética. No lo tengo tan claro. Sí, es evidente que al envoltorio le da mucha importancia, y que el guión sumado al montaje, han posibilitado un estropicio. Sin embargo, eso no quiere decir que la película no tenga ciertos mensajes subyacentes.

Oscuridad en apariencia y de fondo

Además de la tendencia a oscurecer todas las películas para volverlas interesantes, lo cual parece bastante absurdo, parece que existe una tendencia a volver a los protagonistas de este tipo de películas cada vez más indistinguibles del mal que intentan combatir.

Si haces un Superman cínico y descreído que ya no piensa luchar por nadie, teniendo todo el poder, dejará de ser la referencia que todos tenían. Algo así se recuerda al final de la película de Snyder. Una de las reflexiones acertadas, para cerrar la película; recordemos la charla final de Bruce Wayne y Diana, después del entierro. Sin embargo, todo ha estado tamizado de esa desconfianza en lo que estos personajes representaban, aun con el giro final. Si además uno hace caso a las declaraciones recientes de Snyder, puede que esto explique ciertas críticas que ha recibido la película.

El Batman «crossfitero» y el batmóvil SUV

Comentario ligerito para el final. Una película palomitera y «blockbuster» suele tener un estudio de mercado detrás importante. No es de extrañar que intenten captar las últimas modas entre la gente joven. Parece que no soy el único que se dio cuenta que los ejercicios de Batman para prepararse para luchar contra Superman son, en su mayoría, ejercicios que se realizan en «crossfit». Por ejemplo el de arrastrar un neumático enorme.

Aquí Batman dándolo todo en el gimnasio

Parece encuadrar bien con el físico de este Batman enorme y mayor, con una musculatura voluminosa. Esto ha dado pie a toda una línea de productos para el gimnasio asociados a ejercicios para aumentar volumen muscular y, sobre todo, el «crossfit». Por otro lado, el nuevo Batmóvil, que es fundamentalmente el mismo en «Batman v Superman» y «La liga de la justicia», es como una versión remozada del Batman de Tim Burton. Algo «tanquerizado», y con más volumen vertical. Un coche que parece tener también más «musculatura» que su antecesor de los años 80. Un batmóvil SUV, captando esa nueva moda de esta evolución de los «todoterreno urbanos». De hecho, el propio Bruce Wayne inicia su aparición en la película en un Jeep Renegade, para dejar claro que a Bruce le gustan las cosas grandes.

Jeep Renegade del amigo Bruce, abriéndose paso obviando las más elementales normas de circulación.

Bamóvil con algo de tanque y algo de SUV, a la moda de las cosas grandes.

Algunas conclusiones

En definitiva creo que la película podría haber sido mejor concebida a todos los niveles. No creo que sea un estropicio absoluto, porque tiene varios elementos positivos, pero merece una reflexión sobre el género de superhéroes y, como espectador, me gustaría ver algunos cambios de cara al futuro.

Solo un comentario para cerrar. Sobre el uso de las armas por parte de Batman. Batman renegó de las armas de fuego desde el principio porque, como recuerda desde sus orígenes, cree que los criminales son cobardes y supersticiosos. Por eso en parte su elección del murciélago. Ha utilizado muchas veces distintos tipos de proyectiles, y de armas en vehículos para atacar a otros vehículos y construcciones. Pero desde el principio renegó del uso personal de armas de fuego. Por eso siempre se relata su dilatada carrera de formación en distintas disciplinas de combate cuerpo a cuerpo.

Algo que se enlaza bien con esa épica propia del personaje es cuando en esta película va al rescate de la madre de Superman. Una planta con unos 30 tipos armados hasta los dientes, y de alguna manera sabes que Batman no va armado, más allá de sus artilugios de humo y cuerdas. Con un estilo muy oriental. Se transmite bien la sensación de que Batman está muy enfadado. Quizás ahí es donde recuerda bien quien es Batman, y por qué no deberían enfadarle.

Las armas de fuego son un instrumento de cobardes en manos de criminales. Batman no lo es.

Deckard.


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